Cambiar un tubo fluorescente por un tubo LED

Instalar tubos tipo LED ameritan de hacer un chequeo completo al cableado del sistema eléctrico de la lámpara que deseamos cambiar, y esto se realiza de forma sencilla: se retira la reactancia y ubicamos el cebador, el cual también debe ser eliminado. Luego de esto, se enchufa de forma directa el par de cables del sistema eléctrico a las patas del extremo del tubo donde deben instalarse.

  • PASO 1: Primordial, se debe apagar el sistema eléctrico completo para asegurarnos de que no ocurra ningún tipo de accidente.
  • PASO 2: Se retira el tubo que deseamos eliminar, así como el cebador y la reactancia.
  • PASO 3: A continuación, se debe conectar el cable de fase al extremo de la lámpara, y el cable neutro debe empalmarse en el extremo opuesto del portalámparas.
  • PASO 4: Ahora solo necesitamos hacer una prueba de funcionamiento, y en caso de que todo salga bien, felicidades, ya has logrado esta tarea con éxito.

Cebador y reactancia

La gran ventaja que tienen los tubos tipo LED es que prescinden completamente de un cebador y una reactancia, de esta forma logran ser mucho más económicos en cuanto a su consumo energético. Los viejos tubos fluorescentes funcionan gracias a que en su interior poseen un gas con principios activos que, al flujo de electrones dentro de sí, desprenden una luz blanca, que es la que nos interesa dentro del hogar. Sin embargo, para que estos tubos funcionen, requieren de dos condiciones:

  • Mantener el gas dentro de sí en una temperatura bastante elevada.
  • Que todo el sistema eléctrico funcione a la perfección para permitir el flujo de electrones a través de él.

Portacebador y cebador

Este dispositivo cumple la función de garantizar la primera condición antes mencionada, y es que su tarea es aumentar la temperatura dentro del tubo para que el gas cumpla su principio activo.

Reactancia

La tensión comercial con la que llega electricidad al hogar es de 220V, por lo que la reactancia cumple la función para elevar el voltaje a unos 1000V para que la lámpara pueda funcionar.

Como la tensión a la que se conecta la luminaria (la de la vivienda) es de 220V necesitamos la reactancia para que eleve a 1000V en el encendido.

¿Qué ventajas tiene un tubo LED?

Son varias las ventajas de usar este tipo de tubos de iluminación, la principal, es que éstas permiten un gran ahorro de energía eléctrica, hablamos de cifras mayores al 50%. Otra ventaja que podemos señalar, es que estos dispositivos no requieren de un mantenimiento mínimo, ya que no demandan el uso de reactancias y cebadores. Por último, pero igual o más importante, es que un tubo LED puede durar casi 6 veces más que un tubo clásico. Enumeramos ahora estas ventajas:

  1. Vida útil:En concreto, un tubo led puede durar hasta 50.000 horas, mientras que uno convencional alcanca apenas unas 80.000 horas.
  2. Resistencia:Un tubo LED logra soportar las tempestadas del ambiente con gran actitud en comparación a un tubo fluorescente.
  3. Consumo: Como hemos dicho, estas luminarias tienen un consumo mínimo, que es de apenas unos 10 W, en comparación a tubos fluorescentes de 32W.
  4. Arrancadas: Un tuvo LED tiene la gran ventaja de que su puesta en funcionamiento no requiere de comprometer la integridad o la vida útil del producto.
  5.  Medio ambiente: Como estos tubos no ameritan de ningún tipo de gas, no ponen en compromiso al medio ambiente.

¿Cada cuánto debo hacer el cambio de tubos LED?

Esto no tiene una respuesta concreta, ya que la duración de un tubo LED depende de cuanto tiempo permanezcan encendidas, fallas de voltaje, u otros.

Pasos previos para invertir en tubos tipo LED

Te sugerimos que antes de ir a comprar un tubo LED, verifiques que éstos sean de calidad, para esto, puedes chequear en el reverso de la caja si cuenta con certificaciones RoHS y CE.